En nuestros días asistimos al punto crítico en que aquella rebeldía ancestral del hombre reivindica la jerarquía popular de los derechos naturales que tienen que ver con la información, con la independencia en la expresión de ideas, con una red solidaria que se extiende a lo largo y a lo ancho de las sociedades, siempre y cuando no se ignoren los mecanismos democráticos que deben recuperar el respeto hacia el individuo y su dignidad.
Teniendo en cuenta este precepto, paradigma que ha forjado en mí, un obcecado luchador a favor de ideales de libertad, comprendí la necesidad de ofrecer espacios donde el decoro hacia el ciudadano se debía erigir en símbolo inmediato de evolución comunitaria. Así es como, cuando, hace poco más de diez años, corrióse el rumor por estas añejas, históricas y queridas sendas de mi provincia, de que un nuevo medio gráfico se preparaba para abrir no sólo sus puertas, sino también, sus corazones atestados de innovaciones, confiabilidad y profesionalismo en la misión sagrada de informar, gran parte de la ciudadanía se sintió tan sorprendida como curiosa por saber quién sería el osado capaz de romper con el monopolio informativo existente hasta entonces. Como es de suponer, franjas sociales diversas concibieron, por el contrario, la inquietud que sirvió luego como alimento a la desacreditación. Ni esto, ni numerosos y complejos inconvenientes hicieron, no obstante, claudicar los ánimos de crear para mi provincia la sublime oportunidad de ensanchar sus horizontes, y sobre todo, de convertirse en la protagonista de su propio devenir.
Por ello, y como consecuencia de fuertes convicciones religiosas, que desde la cuna edificaron los valores que he venido transmitiendo a las nuevas generaciones, y a pesar de la plena conciencia de lo que este sueño significaba, tomé la decisión de fundar NUEVO DIARIO, hecho éste que demandó una férrea voluntad e infinito tesón para continuar caminando bajo la bandera que cobija la pluralidad de voces, jerarquizando hondamente los derechos del pueblo, y por supuesto, los individuales deberes éticos al implementar un nuevo estilo de informar. Pero, a mí sólo me tocó sembrar la semilla, colocar los cimientos de esto que hubo comenzado como un sueño, y que mis hijos asumieron en respuesta de una educación íntegra y transparente.
De este modo, NUEVO DIARIO nació de un ideal y fue creciendo gracias al admirable celo profesional, dedicación tenaz y vocación democrática de mis hijos; y repito esto con el orgullo de haber fundado una gran familia que hoy trabaja denodadamente en defensa de la verdad y con el compromiso de los valores enérgicamente internalizados.
En la actualidad, NUEVO DIARIO es el medio elegido con preferencia por los santiagueños, hombres y mujeres que han comprendido que este medio prioriza el mandato moral. He de confesar, sino no estaría dando verdaderas muestras de honestidad, que la lucha fue cruenta y prolongada: imponer un nuevo medio, que ostentase diferentes posturas ante las realidades santiagueñas, las que habían venido emergiendo detrás de una misma mano mágica de “la verdad”, no resultó tarea fácil; sin embargo, tomando como principio básico el profesionalismo periodístico (independencia, criterio, ética), las arremetidas duras, lisas, llanas no impidieron que este emprendimiento no sólo continuara, sino que, además, se haya afianzado hasta niveles que ya han superado mis iniciales expectativas. Es irrefutable, entonces, la certeza de que, aun en la juventud, la perseverancia, el afán de solidarizarse con la comunidad (en el sentido intrínseco del término) y la seriedad empresarial son las únicas vías hacia el triunfo.
NUEVO DIARIO, pese a tambaleos inevitables y a dubitaciones propias de una marcha candente, es el periódico más vendido de la provincia y el medio hacia el cual la comunidad, sin tapujos, recurre en busca de respuestas.
Los supuestos con los que se trabaja son básicamente éticos: la entrega de una información correctamente verificada, con la tranquilidad de la no censura y con la destreza suficiente para abarcar todos los intereses y facetas del ámbito de la provincia. El objetivo: llegar a los múltiples y variados sectores sociales cubriendo todas las demandas.
La satisfacción de estos años habrá de multiplicarse en el futuro pues descubrimos, cada día, el horizonte con el empeño de sostener y optimizar nuestros servicios para que siga siendo tribuna de debate y espacio fiel a la misión de comunicar con responsabilidades asumidas desde su nacimiento.
En un contexto institucional y político, donde se privilegie la honra de la persona y se alcen blasones de libertad, nuestros denuedos no habrán sido en vano. Compartimos este gozo con ustedes, nuestros lectores y más importantes colaboradores.
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